dilluns, 19 de gener de 2015

MICRORELATS DE DESEMBRE / MICRORRELATOS DE DICIEMBRE (2)




Publiquem els microrelats que van arribar a les deliberacions finals en la categoria en castellà de la convocatòria de desembre.

Recordem que els microrelats concursants publicats al blog s'inclouran en una publicació en paper que recollirà aquells textos guanyadors i finalistes de cada categoria de totes les convocatòries mensuals.







Publicamos los microrrelatos que llegaron a las deliberaciones finales en la categoría en castellano de la convocatoria de diciembre.

Recordamos que los microrrelatos concursantes publicados en el blog se incluirán en una publicación en papel que recogerá aquellos textos ganadores y finalistas de cada categoría de todas las convocatorias mensuales.








Alcanphora

Alcanphora huele a añejo, a cosas guardadas en baúles y vitrinas olvidadas. Sus calles y plazas, apergaminadas, se deshacen con sólo mirarlas, al igual que sus habitantes, que nunca se abrazan. Los niños nacen en probetas y lo hacen viejos y rancios. Grandes bolas de alcanfor colocadas en cada esquina intentan luchar sin éxito contra la polilla del tiempo. Se recomienda transitar por Alcanphora, descalzo y de puntillas.

Rosa Martínez Famelgo
Valladolid





*Ala d'un gaig blau / Ala de una carraca azul d'Albrecht Dürer (1512).



Límites

Es cuestión de constancia. Basta con recortarles las puntas doradas de las alas. No se les causa daño, ni se les condena a la inmovilidad, simplemente se reduce el alcance de su vuelo para poder mantenerlas siempre a tiro. Y sí, es cierto que pierden lo vistoso del plumaje, pero no se preocupe, con el tiempo volverá usted a dejarlo crecer a su libre albedrío. Cuando las haya sujetado la costumbre.

Elisa de Armas
Sevilla







Vegetales

Cerró la maleta, cerró el agua y la luz, cerró la puerta, y se puso de camino al aeropuerto. Algo en los ademanes de la azafata le recordó al epipremnum aureum que había abandonado en la cocina. "Pianta rampicante da interni, dove il clima lo consente è coltivabile anche in esterni", ponía en la etiqueta que llevaba el insigne vegetal cuando lo compró en el vivero. Un súbito malestar se apoderó de su cuerpecito. Llamó a la azafata y le informó de su estado. Ésta derramó sobre su cara y a media voz unas palabras sedantes, y acto seguido desapareció dentro de la cabina con un gesto de terror en el rostro. A los pocos minutos el capitán informaba a los pasajeros de que habían perdido el contacto con la torre de control. Han pasado unos cuantos años, pero ahora el epipremmum aureum resplandece como ninguna otra planta en el botánico de la ciudad.

Gustavo Donat Pons
Valencia







Los buscadores

De la A a la Z, en los alféizares y los zaguanes, ya fuese por viejas, por inútiles o simplemente porque se habían convertido en unas incomprendidas, muchas palabras eran abandonadas a su albur. Papá nos ofrecía un maravedí por cada una que conseguíamos recuperar y nosotros andábamos prestos a buscarlas. De no ser por él la mayoría hubiesen terminado sus días en el vertedero de letras, soportando fríos y canículas, entre albardas, baldes, cintas, carricoches, enaguas, fiambreras y, menudo guirigay, pirindolas. Tan bellas, tan cochambrosas, papá se quedaba embelesado observándolas y, ajeno a un mundo que se deshacía de buena parte de su vocabulario, las limpiaba con ahínco, empecinado, cual quijote, en que les devolviésemos todo su esplendor.

Ernesto Ortega Garrido
Madrid



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