dijous, 11 de gener de 2018

GUANYADORS DE DESEMBRE / GANADORES DE DICIEMBRE (VII EDICIÓ / EDICIÓN)












Els microrelats guanyadors de la convocatòria del mes de desembre de la VII edició del Microconcurs són:



Los microrrelatos ganadores de la convocatoria del mes de diciembre de la VII edición del Microconcurso son:







CATEGORIA EN CATALÀ:








Gegant

─ Aquí, ganàpia!
─ Ei, grandolàs!
─ Tu, Goliat!

Els nanos corrien al seu voltant ventant-li cops i escarnint-lo amb crits i cantarelles fins que se’n cansaven i es perdien pels carrers que donaven a la plaça. Ell els hagués pogut estabornir d’una plantofada però era incapaç d’aixecar la mà, de sis dits, contra ningú. Potser es tractava de bonhomia, mandra, toixesa, o una barreja de tot plegat. Era un xiquet de poques paraules i ni els seus pares sabien del cert què hi havia dins d’aquell cap tan gran.
En tot cas, el capità que el va albirar mentre ell cavava a l’hort es va interessar per aquell cos colossal, que va passar a engruixir les files de l’exèrcit. Ben aviat els seus superiors es van adonar que no podrien desfermar cap ardidesa guerrera en ell, però resultava ben útil en enfrontaments senzills on la intimidació era suficient.
Com en l’aixecament d’aquells quatre pastors desventurats. Tanmateix, la gran diana immòbil i apàtica va constituir un blanc massa senzill per a un brivall que encertava amb la seva fona una cabra a cent metres. Estabornit a terra, en Goliat va entreveure en la mirada del noi que s’acostava espasa en mà el mateix menyspreu d’aquells nens de la plaça.

Carles Castell Puig
Sant Cugat del Vallès (Barcelona)





CATEGORÍA EN CASTELLANO:







Diagrama de causa y efecto

El día que murió H. Manrique, Darío Jardiel, subió al metro por primera vez en diez años.  Mientras los hijos de Manrique redactaban la esquela, Darío se situó detrás de una mujer rubia de abrigo rojo. Mientras los amigos de Manrique se acercaban al tanatorio como hormigas en formación, Darío, lentamente, deslizó su mano por su espalda, hasta detenerla en su culo. Mientras llegaban las coronas de flores, Darío apretó su mano sobre las nalgas de la mujer. Mientras la mujer de Manrique lloraba, Darío comenzó a frotarse rítmicamente contra ese abrigo rojo. El cura preguntó a los hijos de Manrique cuándo sería el oficio, mientras Darío jadeaba en la oreja de la mujer.
Ambos acontecimientos discurren paralelos, como universos de ficción. Manrique sigue muerto. El cerdo se frota contra la rubia. No se aprecia relación entre ambas historias. Aunque les aseguro que si Manrique no hubiese resbalado en la ducha, Darío no estaría ahora a punto de correrse en un vagón abarrotado de metro.
Ahora me retiro y los dejo solos para que especulen a dónde va la rubia, por qué resbaló Manrique, o por qué demonios Darío no cogió, como cada día, el autobús número dieciséis.

Arantza Portabales Santomé
Teo (A Coruña)

9 comentaris:

  1. ¡Mira que es buena la Portabales! En cuanto me la encuentre la invito a cenar.
    ¡Felicidades, meiga!

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  2. Me apunto a esa cena!!! Pero me toca!!!. Gracias Microbiblioteca por apostar por un microrrelato tan elíptico.
    Besos desde Compostela

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  3. Jajajaja qué bueno Arantza!!! Felicidades, muy merecido triunfo. Me retiro a despejar las incógnitas que nos dejas.
    ;)

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  4. Grande Arantza!!!! Yo siempre apuesto por ti... Enhorabuena de las buenas!!!
    Bss!!!

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  5. Un relato precioso y muy sugerente, Arantza. Enhorabuena.

    Carles Castell

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  6. Muchas gracias a todos. Carles.... el traductor de Google y yo tenemos que decirte que nos ha gustado mucho tu micro

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  7. Efectivamente es elíptico. No se me ocurre otra palabra para describirlo.

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  8. Enhorabuena, Arantza. Me ha encantado.

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