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dissabte, 22 de juny del 2013

MICRORELATS DE MAIG / MICRORRELATOS DE MAYO (II EDICIÓ DEL MICROCONCURS / II EDICIÓN DEL MICROCONCURSO) (2)





Publiquem els microrelats que van arribar a les deliberacions finals en la categoria general en castellà de la convocatòria de maig.

Recordem que els microrelats concursants publicats al blog s'inclouran en una publicació en paper que recollirà aquells textos guanyadors i finalistes de cada categoria de totes les convocatòries mensuals.






Publicamos los microrrelatos que llegaron a las deliberaciones finales en la categoría general en castellano de la convocatoria de mayo.

Recordamos que los microrrelatos concursantes publicados en el blog se incluirán en una publicación en papel que recogerá aquellos textos ganadores y finalistas de cada categoría de todas las convocatorias mensuales.







Buitres

Desde mi vehículo observo como el autobús toma la curva demasiado rápido, se sale de la vía y da varias vueltas de campana hasta estrellarse contra la arboleda. Freno el coche en seco y, tanto mi mujer como yo, nos personamos de inmediato en el lugar del accidente.
La escena es sobrecogedora. Hay cuerpos mutilados, sangre, esquirlas de cristal, trozos de cráneo y llamas. Al ver el cuerpo sin vida de un hombre, me arrodillo y hago la señal de la cruz.
¡Hay que hacer algo, deprisa!, me grita Carmen.
Asiento con la cabeza y le digo que vaya cogiendo las maletas que han salido despedidas del autocar y las meta en nuestro vehículo. Yo mientras, voy aligerando de peso los cadáveres: anillos, relojes, cadenas de oro...
¡Socorro, ayuda!, gritan los supervivientes que han quedado atrapados entre el amasijo de hierros.
A lo lejos se escuchan las sirenas. La cortina de humo cada vez es más asfixiante.

Rubén Gozalo Ledesma
Salamanca









*Resurrecció de la carn (Fresc) / Resurrección de la carne (Fresco) de Luca Signorelli



La gran tribulación

Recuerdo los sermones dominicales sobre la segunda venida de nuestro Señor. "Vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz", nos decía el pastor, citando el Evangelio de San Juan. Luego nos pedía, con los ojos llenos de lágrimas, que imagináramos la inefable felicidad que nos embargaría al reencontrarnos con nuestros seres queridos tras su resurrección. Hace ya un mes que sonaron las trompetas en el cielo y se produjo el tan esperado regreso. Desde entonces nos hemos refugiado en el sótano de la iglesia con las pocas provisiones que logramos juntar. El pastor está tan asustado como el resto de nosotros y se pasa las horas ojeando La Biblia, mientras repite entre sollozos, que no hay ningún versículo que explique cómo hacer para que nuestros parientes y amigos regresen a sus tumbas.

Kalton Bruhl
Comayaguela (Honduras)











El duelo

La noticia de que los dos pistoleros ciegos se habían desafiado a muerte vació de gente las calles de la ciudad. No había una alma a la vista, ni siquiera detrás de las ventanas. Pero, si hubiera sido necesario, muchos habrían pagado entrada por ver de cerca lo que -sin lugar a dudas- tendría más de espectáculo circense que de mero ajuste de cuentas. Tal era la curiosidad que aquel duelo singular despertaba en todo el mundo. Porque, aunque nadie lo admitiera públicamente (por respeto), la posibilidad de que el enfrentamiento acabara con un solo disparo era más bien remota. De ahí su atractivo.

Pedro Herrero Amorós
Castellar del Vallès (Barcelona)











Sacrificio equino

Se escuchó con nitidez un relincho de caballo, dolorido, gemebundo. Me miró fijamente enseguida, buscando respuesta en mis inescrutables ojos; después, miró alrededor: nadie más daba muestras de haberlo oído. Cuando el animal dobló las patas para caer vencido, un peón cercano, vestido de negro, se adelantó hasta donde yacía y lo remató. Para que no sufra, dijo. Después, el otro caballo comenzó un galope desbocado, casi suicida, desdeñando la abundante sangre que anegaba e4.

Fran Rubio Consuegra
Tavernes de la Valldigna (Valencia)








*Virgen de los Milagros, Monestir / Monasterio de la Rábida, 
Palos de la Frontera (Huelva) (S. XIII-XIV).



Hallazgo milagroso

Caminaban despacio y cabizbajos hacia la gran montaña. Todos los días, sin faltar uno, se arrastraban al tajo. Nadie hubiera dicho, de verles a lo lejos, que fueran niños, sino más bien mayores encorvados por una gran carga. Recorrían arriba y abajo la gran montaña de desperdicios buscando algo para llevar a casa, para evitar la paliza del viejo.
Mario es un niño más en el basurero, y hoy ha tenido la suerte de encontrar algo brillante. No ha podido reprimirse y ha soltado un grito de triumfo. En su mano una medallita de la Virgen de los Milagros.
Al llegar el ocaso, todos se retiran, todos menos Mario, que queda desangrado y sin mano. Parece que hoy no era el día de los milagros. ¿O sí?

Esther Cuesta de la Cal
Barakaldo (Bizkaia)









*Aljub / Aljibe del Palacio de la Veletas , Cáceres (S. XV).



Las hermanitas

De Kenia llegaron al convento de Santa Rosalía decididas a guardar voto de silencio y a cuidar de una comunidad envejecida, a punto de extinguirse. Sus jornadas transcurrían entre oraciones, trabajo y unas sonrisas medio tristes, medio forzadas, que llevaron a que el capellán las animara a participar en la liturgia con mayor libertad. Así, al tiempo que la capilla barroca se llenaba de ritmos y palmadas, de sonidos articulados en una lengua oscura y remota, los naranjos cambiaron su silueta por la de las acacias, la hierba creció borrando caminos, rompiendo la simetría de los parterres, y en el huerto comenzaron a volar flamencos -que las hermanas ancianas tomaban por ángeles- y a pacer los antílopes. La primavera trajo unas lluvias desconocidas y la acequia se convirtió en un río de lodo, pero en junio el cielo ha vuelto a ser de un azul vibrante y las monjitas jóvenes sacan de nuevo a las mayores a calentarse al sol. Bajo el barro que ciega el aljibe del claustro las esperan, agazapados, los cocodrilos.

Elisa de Armas
Sevilla





dissabte, 15 de juny del 2013

MICRORELATS DE MAIG / MICRORRELATOS DE MAYO (II EDICIÓ MICROCONCURS / II EDICIÓN MICROCONCURSO) (1)



Publiquem els microrelats que van arribar a les deliberacions finals a la convocatòria del mes de maig de les categories local i general en català.



Publicamos los microrrelatos que llegaron a las deliberaciones finales en la convocatoria del mes de mayo de las categorías local y general en catalán.




LOCAL:






Cara y cruz

En el funeral, el hombre que luego discutiría con el cura, traía buenas intenciones.
-¡El coche fúnebre!  -Entró gritando-   ¡Se lo lleva la grúa!
Los vecinos  -sentados al fondo-  salieron como alma que lleva el diablo para ver alejarse al vehículo municipal mientras aparcaban en el hueco el coche del siguiente difunto. El empleado de la funeraria llamó sin suerte a la central. A hombros, el segundo féretro avanzó lento, como dando tiempo a una posible solución. Sus familiares y allegados colapsaban el acceso a la iglesia. El segundo muerto llegó al altar sin sitio donde dejarlo. Los portadores sudaban estoicamente. El sacerdote pidió calma, dudaba si acabar el primer funeral o empezar el segundo. Las viudas lloraban. El hombre del principio propuso echarlo a suertes. El cura se negó y de ahí la discusión, que solo cesó cuando un muerto gritó cara y el otro dijo cruz.


Fernando Martínez Esteban
Barberà del Vallès






CATALÀ:





A l'oficina

El rellotge marca les vuit i deu. Estic sol a l'oficina, al meu voltant les taules i cadires buides són com un paisatge assolat després de la batalla. A fora és fosc, i aquí dins només queda el resplendor de la pantalla del meu ordinador i la petita llum d'emergència damunt la porta d'entrada. Envio el darrer email i marxo cap a casa, ja tinc la bossa a punt. Mentre s'apaga l'ordinador, amb les notes estridents del windows com a música de fons, miro per la finestra. Des del desè pis els cotxes de bombers i la policia semblen playmobils movent-se frenèticament allà baix. Probablement sóc l'última persona en sortir de l'edifici. Mentre em poso l'abric aprofito per endreçar els últims papers. Jo no deixo mai res a mig fer. Encara que els bombers hagin ordenat desallotjar l'edifici. Encara que el soroll de les alarmes antiincendis no em permetin concentrar-me. Encara que el fum gris comenci a entrar per sota la porta del meu despatx...


Cinta Pons Domingo
Tarragona









Desinfecció

Aquest matí quan ha marxat, l'operari ens ha avisat que no baixéssim al soterrani fins l'endemà.
És la tercera empresa que contractem en un mes, però de nit, com totes, els sorolls del soterrani segueixen sense deixar-nos dormir.


Sònia Ainós
Croydon (Anglaterra)












Primera comunió

La Clara s'ho passava bé a cataquesis, ja que explicaven històries curioses i després cantaven. Però es veu que feia preguntes inapropiades i a partir del tercer dissabte li van donar una llibreta per pintar i la van fer seure al fons de la sala. Només la deixaven tornar al grup a l'hora de cantar perquè tenia la veu nítida i afinada.

Abans del Gran Dia, les van portar a confessar.

-Ave Maria Puríssima -va anunciar, d'esma, una veu gastada.
-Sense pecat fou concebuda -va recitar la Clara dòcil i expectant.
-Quins pecats vols confessar, filleta?
-Jo no tinc pecats, mossèn, jo sóc una nena -va contestar, espontània, la Clara.
-Però algunes mentidetes hauràs dit... -continuà el capellà, condescendent.
-Les mentidetes que jo pugui dir no són pecat. Sóc una bona nena -va reivindicar ella, una mica alterada.
-Però alguna vegada hauràs desobeït els pares! -insistia el clergue, ja impacient -o t'hauràs barallat amb el teu germanet...

La Clara, tot somicant, li va replicar que no entenia perquè s'entestava a fer-la sentir culpable. El confessor, escandalitzat com si la criatura hagués proferit la més greu de les blasfèmies, la va fer fora a crits.

Ella mai no hi ha tornat.


Josep Casals i Arbós
Prades (Tarragona)

dimecres, 15 de maig del 2013

MICRORELATS D'ABRIL 2012-13 / MICRORRELATOS DE ABRIL 2012-13 (2)





Publiquem els microrelats que van arribar a les deliberacions finals en les categories local i general en català de la convocatòria d'abril.


Publicamos los microrrelatos que llegaron a las deliberaciones finales en las categorías local y general en catalán de la convocatoria de abril.



LOCAL:






Ojos de mar

Cuando sopla la galerna, ella los cubre con el dique de sus gafas para evitar que el pueblo se inunde.

Antonia García Lago
Barberà del Vallès








*Il·lustració de / ilustración de Melquíades (Cien años de soledad) 
extreta del bloc /extraída del blog lilucale.blogspot.com



Noticiero

El sol se estaba apagando. Acostumbrados a los temblores, guerras, extinciones y caídas de la bolsa, la peor noticia para la humanidad pasó desapercibida en todos los medios de comunicación. Hundido en su sillón Melquíades intentaba contener el llanto. Por fin su negocio de rayos uva iba a prosperar.

Mònica Sempere i Creus
Barberà del Vallès








CATALÀ:





Trencar-se la closca

Va tornar a passar comptes. Feia tres dies que la calculadora patia el pitjar frenètic del seu dit perque els números no li sortien.
Després d'una vida com a comptable que, a casa seva, no li quadrés el balanç era desesperant. S'havia jubilat, tot i això continuava amb el costum de fer la comptabilitat casolana. Revisava l'any i l'acarava assentament per assentament fins que quadrés al cèntim; però enguany tenia una desquadrada de 87,3€!
Enmmurriat va fitar la prestatgeria on desava desenes de carpetes plenes de les factures d'una vida. Va aixecar-se i va agafar l'escala. La carpeta amb l'any 2012 era a dalt de tot. Lentament va pujar i va estirar el braç per atansar-s'hi. La diagonal que van formar els seus dits amb les potes de l'escala va esdevenir impossible i, després d'una tremolor, un grinyol va indicar que el puntal havia fallat. Va aferrar-se a la lleixa però aquesta va cedir, i una allau de carpetes l'embrossaren.
El comissari el va trobar després de rebre una denúncia per impagament. Sota les tones de paperassa aparegué el cos, i enmig del front ensangonat hi havia un rebut on s'hi podia llegir: Escala antilliscant 87,3€.

Ivan Garcia Martínez
Barberà del Vallès - Sabadell








L'adversari

Qui podia saber qui hi entraria avui? Ningú. Segur: ningú. Però no han topat per casualitat allí dins. Hi pensa mentre no gosa obrir els ulls, moure's. De fet no li fa mal res, cap part del cos la té adormida: sent la intensa fredor del terra com li travessa la roba suada. Però on és la pistola? Hi pensa encara immòbil, fins que una contracció li sacseja suaument la boca. Aterrit, obre els ulls de cop i dóna una llambregada. Ningú. Segur: ja no hi queda ningú, només ell. A poc a poc comença per fi a recuperar l'ànim. O més ben dit, a no veure's amenaçat. Encara estenallat estira el braç per recuperar la pistola. I s'adona que el terra és ple de miques de mirall.

Pau Miquel 
Terrassa (Barcelona)




dissabte, 11 de maig del 2013

MICRORELATS D'ABRIL 2012-13 / MICRORRELATOS DE ABRIL 2012-13 (1)




Publiquem els microrelats que van arribar a les deliberacions finals en la categoria general en castellà de la convocatòria d'abril.


Publicamos los microrrelatos que llegaron a las deliberaciones finales en la categoría general en castellano de la convocatoria de abril.









Tsunami

Me llaman, es la hora. Tengo ganas de acabar. No he abierto la boca, sin embargo, aquí estoy, embriagado hasta las orejas. De acuerdo, vosotros mandáis. ¿Me habéis preguntado si quiero? Negativo, lo creen improbable, es un hecho. Empezamos bien, sujeto a hipótesis que otros postulan. Y esa palabra, ¿cómo era?, libertad, descuidan su significado. La busco en mi memoria genética, sí, aquí está, en el genoma. Entonces, confirmo mis dudas, no existe, la gran mentira. El inicio desmiente la realidad. Bien. Resignado, me presto a seguir lo empezado, no tengo otra salida, solo ésta, oscura, pequeña... Aunque curioso, a la que me decido parece crecer. Quizás sea todo así, quizás, una vez convencido, dispuesto a abrirme camino, el miedo se torne juicio, las dudas vapor... En fin, ahí voy. Me compelen. Qué pereza, mi casa se desploma, llega el tsunami. De acuerdo, ya me callo; a fin de cuentas, he de olvidar lo aprendido. Por decreto, mis células obedecen, implacables. ¡Vaya retroceso! "Borrando información, tres, dos...", oigo a lo lejos. Es una molécula. ¡Existe la luz!, no recuerdo nada... El túnel, pierdo la voz. Gritos, llantos, el acto final.

-Enhorabuena Pilar, es un niño precioso.


Miriam Martínez Ramírez
Ripollet (Barcelona)











Las manos de tía Angélica

Tía Angélica nació con apariencia de fragilidad: menudita y con la piel casi translúcida. Pronto se convirtió en la preferida de la abuela y en el juguete de todos los hermanos. Contaba mi madre que empezó a hablar muy pronto, casi al año, cuando los otros niños solo eran capaces de balbucear.
Dio muestras de poseer una sabiduría incomprensible. En varias ocasiones adivinó, cuando alguien le tomó de las manos, la fecha de su muerte. A través de su olfato predecía tempestades. Y por el tono de voz, el sexo del niño no nacido. En el pueblo empezaron a mirarla con temor y acabaron por tacharla de bruja.
Mi abuela, con ese sentido especial de las madres, le aconsejó que saliera poco de casa y que aprendiera un oficio para no ser una carga familiar.
Tia Angélica pidió una máquina de coser. Aprendió a bordar ella sola, sin más enseñanza que su intuición. De sus manos salieron sábanas, mantelerías, ropa de recién nacido o toallas que mi abuela vendía. Poco a poco, la gente del pueblo empezó a olvidarla. Nunca supieron que aquellos bordados tan primorosos habían salido de sus manos, a pesar de su ceguera.


Elena Casero Viana
Valencia










La carta

Vio el sobre y aturullado se lanzó a por él, pero se contuvo antes de apresarlo. Lo estuvo mirando un rato, sin atreverse a tocar. Cuando lo hizo, cerró los ojos para olerlo. Olía a lo que había que oler, a misiva. Luego, echando mano de sus lentes, lo fue analizando con mucha parsimonia. Efectivamente tenía remite y remitente. Gozaba de cada letrita dibujada, antes de pasar a la siguiente. Habría apostado que estaba escrita con bolígrafo de marca británica, y no de Taiwán. Sonrió. Un sello de los de antes, con un pavo real mirando asombrado al objetivo, orillaba una esquina. Y no había duda de que, tras mirar a trasluz, dentro había carta. Sí, hoy era un gran día. Entonces, finalmente, tras un suspiró que entró, subió, bajó y salió como Pedro por su casa, se puso en pie, cogió la bicicleta, su gorra, la cartera y, silbando, se fue a repartirla.


Miguelángel Flores
Sabadell (Barcelona)









*Escultura de Joana D'Arc a / escultura de Juana de Arco en 
la Catedral d'Auxerre (França / Francia).


Oración

El embrión levita feliz en el líquido amniótico, suavemente mecido por el balanceo materno. En la siguiente división celular se determinará si dará lugar a una criatura humana o a otra cosa. El diminuto feto lo intuye y detiene su vaivén, expectante. Pasado el momento crítico, se reanudan las lentas clonaciones. Empiezan a formarse duras escamas. Garras de tres dedos. Un único globo ocular toma posesión de la frente y dos alas membranosas comienzan a abultar bajo los omóplatos. La madre (triste pedigüeña a las puertas de la catedral), se acaricia el vientre con ternura. Y como todas las madres, reza en silencio para que su bebé nazca sano y bien formado. Para que no se parezca a ella. Ni al padre François. Para que sea tan poderoso y terrorífico como su pétreo amante de las cornisas. Y herede su color de ojo.


Jes Lavado
Málaga










Solo somos supervivientes


El ácido que contiene el aire acabaría con cualquiera de nosotros conmigo en cuarentaicinco segundos exactamente. Los trajes que conseguimos fabricar nos permiten me permiten estar doce minutos expuestos expuesto sin peligro, aunque yo nunca estoy más de diez; todos el mío muestran muestra claros síntomas de deterioro. Cuando regreso al sótano que todavía mantenemos mantengo descontaminado, me pregunta siempre lo mismo, mi hijo: ¿has visto algo? No, no ha habido suerte, le contesto invariablemente. ¿A que no sabes que vamos a comer hoy?, le digo para cambiar de tema. ¿Carne?, responde, como si no lo supiera. (Ya queda poca).


Fran Rubio Consuegra
Tavernes de la Valldigna (València)

dissabte, 13 d’abril del 2013

MICRORELATS DE MARÇ 2012-13 / MICRORRELATOS DE MARZO 2012-13





Publiquem els microrelats que van arribar a les deliberacions finals en la categoria general en catalàcastellà de la convocatòria de març.

Recordem que els microrelats concursants publicats al bloc s'inclouran en una publicació en paper que recollirà aquells textos guanyadors i finalistes de cada categoria de totes les convocatòries mensuals.




Publicamos los microrrelatos que llegaron a las deliberaciones finales en la categoría general en cataláncastellano de la convocatoria de marzo.

Recordamos que los microrrelatos concursantes publicados en el blog se incluirán en una publicación en papel que recogerá aquellos textos ganadores y finalistas de cada categoría de todas las convocatorias mensuales.



CATALÀ:



*Pablo Picasso.


Ciència i caritat

Vaig arribar a l'alberg al vespre. Una dona d'aspecte malaltís em va acompanyar a una habitació de la primera planta. L'excursió havia estat esgotadora, però vaig baixar a la sala d'estar a llegir una estona (sempre em costa agafar el son després d'una llarga caminada). A la paret hi penjava una reproducció: en una habitació en la penombra, una dona agonitzava en un llit; un metge li prenia el pols; una monja amb un nen penjat del braç esquerre, apropava una tassa a la malalta. Em vaig acostar a la pintura per estudiar-ne els detalls: les parets blanques, encrostonades i tacades d'humitat; la manta esfilagarsada que cobria el llit; els finestrons rovellats; el gest capficat del metge consultant el seu rellotge de cadena; la lividesa de la moribunda (per algun motiu, la dona em resultava familiar).
Van trucar a la porta. Com que no hi havia ningú a la recepció, vaig obrir: "Sóc el doctor", va dir el nouvingut, amayagant-se la barba espessa. Va pujar les escales, decidit: semblava conèixer bé el camí.
A la matinada em van despertar uns sanglots en una habitació veïna. Vaig sentir la veu prima d'un nen i algú que xiuxiuejava: "Ja està, tot s'ha acabat".

Jordi Masó Rahola
La Roca del Vallès (Barcelona)






CASTELLANO:






El acuerdo

En el pueblo hace tiempo que no anidan las cigüeñas. Vuelan de paso a otras tierras más pobladas. Pero yo nunca pierdo la esperanza de que, por descuido, se les caiga alguno. Cuando a comienzos de la primavera pasan las primeras, observo el cielo sin descanso. Un año tras otro. Hace dos días, por fin, vi uno bajar a toda velocidad. Corrí cojeando todo lo que pude pero la Eulogia estaba al acecho y le echó mano a la misma vez que yo. "Es mío, lo vi primero". "Pero yo lo agarré y no dio con la cabeza en el suelo". "Es para mí". "No, para mí". Al final, decisión salomónica. La mitad para ti, la mitad para mí. Lo echamos a suertes. A mí me tocó la parte de abajo y a ella la de arriba. Yo le cambio los pañales y le hago primorosos patucos de lana. La Eulogia le da de comer y lo peina. Pero lo que no puedo soportar es que a ella le dedique sus lindas sonrisas de ángel.

Mar Horno
Torredonjimeno (Jaén)









*Janet Leigh  i / y  Tony Curtis  a / en  "El gran Houdini" de George Marshall (1953).




La ayudante del mago

La ayudante del mago lleva un vestido corto de lentejuelas, el moñito tirante, los labios muy rojos. Antes de cerrar la tapa arroja con sus palmas dos besos en el aire, y despidiéndose de su jefe, le guiña el ojo con una mueca exagerada. Nada por aquí, nada por allá, parece decir su pantomima al extender los brazos por encima de la caja, al certificar que no hay doble fondo, al comprobar, siempre graciosa, que ningún hilo invisible cuelga tramposo del techo. Cuando remata la vuelta su cuerpo se arquea como el de una bailarina, con la pierna atrás y los brazos elevados, y señala la esquina al decir: ¡Tacháaan! Mantiene congelada la sonrisa durante un largo minuto de tensión dramática. Pero no surge ningún humo inesperado, nadie aparece de repente por sorpresa: solo se sigue observando, empecinada y triste, la misma mancha de humedad. Entonces se desmadeja en el suelo y rompe a llorar desconsolada.
En el tanatorio ya está amaneciendo. Es la séptima vez que fracasa. Pero de nuevo se apoya en el féretro, y vuelve esa esperanza terca a iluminarle inútilmente los ojos, y la ayudante del mago se incorpora para intentarlo por penúltima vez.

Luz Leira Rivas
Ferrol (A Coruña)









*Centre penitenciari / Centro penitenciario de Soto del Real (Madrid), 
fotografia de Ricardo Melgar.




Vasos comunicantes

A poco de ingresar en la cárcel para cumplir una larga condena, empecé a cavar un túnel desde el suelo de mi celda. Al principio actué movido por un impulso de rebeldía y careciendo de las habilidades necesarias para conseguir mi objetivo, cegado por la idea de burlar a mis carceleros. Pero pronto descubrí un extraño placer al dar forma a un proyecto de superación personal, que acabó por convertirme en un experto en la materia.
Calculo que estaba a pocas jornadas de atravesar los muros que me separaban del exterior, cuando llegó el indulto que me puso de patitas en la calle. Y confieso que, al margen del alivio que supuso prescindir de la rutina carcelaria, abandoné el penal con menos euforia de la que habría experimentado si -en lugar de salir por la puerta principal- hubiera huído a través de mi modesta pero eficaz obra de ingeniería. Así que no me sorprendí en absoluto, recién estrenada mi nueva etapa como hombre libre, cavando al otro lado de las altas torres coronadas de alambradas, con la intención de conectar el tramo restante. No es que quisiera volver a mi oscura celda solitaria, nada de eso. Lo hice para que mi prestigio alcanzara conmigo la libertad.

Pedro Herrero Amorós
Castellar del Vallès (Barcelona)












Desesperando

"A la cola, como todo el mundo", nos dijo un señor de corbata. Y todavía estamos aquí. Vine con mi mujer pero, como estaba embarazada y le resultaba incómodo pasar tanto rato de pie, prefirió esperarme en casa. Mientras avanzábamos salió de cuentas. El día que dió a luz no me atreví a ir al hospital, no sea que me quitasen el sitio. Ahora viene todas las tardes con el niño a traerme un bocadillo de lomo. Así lo veo. En mayo hará la primera comunión. De momento aquí seguimos. Cada vez falta menos, aunque ya no recuerdo por qué que habíamos venido.

Ernesto Ortega Garrido
Madrid